4/5/08

Encajes de Pasión en Sevilla

ABC 6/4/07

Las misses andaluzas María José Suárez, Raquel Revuelta, Raquel Rodríguez y Ángela Cristina Cañas honran al Señor del Gran Poder en la víspera de su muerte, ataviadas con la tradicional mantilla española tras varias horas de peluquería.

Ataviadas con mantillas negras, como dicta el protocolo que hay que acudir a los actos solemnes, se presentaron ayer en la basílica del Gran Poder las reinas de la belleza de Andalucía.

Raquel Revuelta, María José Suárez, Raquel Rodríguez y Ángela Cristina Cañas lucieron vestidos sobrios y elegantes que hacían resaltar sus peinas de carey y sus mantillas de blonda (excepto la de Raquel Rodríguez que era de Chantilly).

En la escena, que parecía sacada de un cuadro de Goya, faltaba Eva González, que perdió el AVE en el último momento.

Era la primera vez que Raquel Rodríguez y Ángela Cristina Cañas lucían el atuendo. Hoy en día no es de extrañar. Esta tradición de honrar la figura de Cristo en víspera de su muerte se está perdiendo. De ahí que Raquel Revuelta pretenda con esta iniciativa “invitar al resto de las mujeres sevillanas a que continúen con esta costumbre española”.

En realidad, el origen de la mantilla es persa, según cuenta el director artístico de Doble Erre, Pedro Rodríguez, que apunta un dato más: “las primeras mantillas era de sarga o de terciopelo. Eran velos tupidos. Las de encaje surgen más tarde”.

Lo cierto es que en arreglar a las modelos el estilista Paco Cerrato tardó nada más y nada menos que cuatro horas. Una por cada dama. “Es fundamental que el cabello esté bien recogido hacía atrás, con una raya hacia el lado que más favorezca y hacer un moñito bajo. A la hora de poner la mantilla la peina debe estar bien centrada”.

Una vez engalanadas, y hasta con el broche final que sujeta el encaje, iniciaron su recorrido. Dejada atrás la plaza de San Lorenzo visitarían “la Hermandad del Silencio y.. poco más. Tampoco de trata de caminar mucho”, indicó Revuelta. Menos mal que después tenían previsto acudir a un balcón estratégicamente situado para ver las procesiones. Después de todo el trabajo de Cerrato y González... Eso sí, siempre acompañadas de sus caballeros, señaló Raquel Revuelta refiriéndose a los estilistas. “Nos llevan del brazo, como Dios manda y nunca mejor dicho”


Fuente: publicado en el periódico ABC, 6 de abril de 2007.
Artículo facilitado por Fernando Salas Pineda.

1 comentario:

Escalador de bambúes dijo...

Curiosísima iniciativa.

Entiendo que las mantillas estáis de enhorabuena.